Misión, Testimonio

Hermanos y hermanas de los pobres, entre los más pobres

Les compartimos un pequeño resumen del artículo en el que la Hna. Karina nos comparte su experiencia de un retiro en Luján. Pero también puede descargar el artículo completo, por medio de este enlace.

«Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños».

Lc 10, 21

Del 15 al 16 de febrero del 2020, se realizó en Luján, Bs As, el primero de los cuatro retiros anuales para mujeres que ofrece la fundación “Saracho”. Participar de esta experiencia nos ha permitido profundizar en una realidad de nuestra querida Argentina: la de tantas mujeres sencillas y muy humildes, que día a día se enfrentan al desafío de la vida en la villa y en barrios muy humildes, con sus alegrías y sus penas.

Los pobres en su realidad cotidiana buscan vivir, y en muchos casos sobrevivir. En el trabajo del cartonero que lucha por vivir y traer el pan a la mesa, en el acto y deseo de superación de una madre por terminar sus estudios para tener un trabajo en blanco (tener nómina), en el generoso compartir de la abuela jubilada con sus nietos, sabiendo que no llegarán a fin de mes… cada uno de ellos vive sabiendo que “Dios proveerá”, porque han internalizado y hecho propia esta oración y por eso la dicen cada día con total confianza. Esta experiencia se transforma en fuerza de vida que los lanza a la lucha cotidiana por vivir. Y es precisamente en este acto de buscar vivir donde misteriosamente buscan estar más unidos al Dios de la Vida que camina con ellos.

Los pobres saben que si viven lo hacen por pura gracia, porque Dios está con ellos y viene en su ayuda, Él es el único que no falla. Y muy unida a esta confianza ciega está también el amor a María, la madre de los pobres.

Los pobres viven también una fuerte experiencia de la cruz, no necesitan buscarla porque la vida que viven está muchas veces llena de cruces que vienen solas. El Padre Tello entiende que “la humillación de nuestra gente pobre, nosotros no la vemos, porque nosotros somos muy de arriba, muy de otra clase; no vemos cómo humillamos y limitamos. Y la gente de nuestro pueblo acepta esa humillación esa limitación; eso es la cruz.”1

Podemos decir entonces que los pobres tienen una experiencia de Dios, como vida y fuerza o lucha de superación, que reconocen a la Virgencita como madre buena que los cuida y acompaña, y que por la gracia de Dios y el amor de María pueden llevar la cruz de la humillación y la privación de muchas necesidades básicas.

Por eso, los once retiros de hombres y mujeres que ofrece la fundación “Saracho” a lo largo del año, intentan ser un tiempo de oasis para los pobres, un tiempo especial para salir de la rutina, para llevar la cruz cotidiana e ir al encuentro de Jesús y de María.

El retiro de mujeres fue animado por un verdadero equipo de mujeres, hombres y jóvenes, que han venido de diferentes puntos para ofrecer y compartir con las mujeres y sus hijos. Un equipo que trabajaba “con un solo corazón y una sola alma” (Hch 4,32) para dar con alegría, lo mejor de cada uno y aquello que tienen para los pobres.

Estos encuentros intentan ofrecer a las mujeres de los barrios un tiempo para ellas y sus hijos, para que puedan encontrar un poco de paz y disfrutar de la vida, para sentirse cuidadas y queridas por la comunidad. El clima de sencillez y fraternidad ayuda a que puedan conocer gente nueva y olvidarse un poquito de los problemas de todos los días.

Al retiro acudieron cerca de 75 mujeres y unos 150 los niños. Vinieron de diferentes barrios, villas y asentamientos de Monte Grande, Quilmes y Maquinista Sabio. Llegaron a Luján para pasar unos días al aire libre y en familia; muchos de ellos eran la primera vez que iban a conocer la Basílica de Ntra. Sra. de Luján, algunos pidieron ser bautizados y tomar su primera comunión para recibir el regalo de la gracia de Dios y continuar la vida, tan dura para muchos, pero ahora con una fuerza especial que viene de Él.

Para terminar quisiera destacar una gran sorpresa y alegría, descubrir que estas mujeres viven fuertemente el ser madres, madres no sólo por DAR la vida sino por CUIDARLA. Son mujeres que desde niñas cuidan la vida de los más pequeños y siendo grandes, la de todos los niños del grupo; cuidan la vida así como pueden, intentando hacer lo mejor, a veces de un modo brusca, otras con algún grito, pero siempre intentando proteger al más frágil. A todas ellas, el Señor parece haberlas bendecido con la gracia de la alegría y la paz, y a nosotros nos abrió nuevamente el corazón y los oídos para reconocer que el reino sigue creciendo, en lo sencillo pero con una fuerza de vida que nos llega especialmente por los pequeños y los pobres de hoy.

Hna. Karina, Hija de la Cruz

Misión

Días de reflexión en Lima

Tras la pequeña presentación que pusimos por nuestro encuentro en Lima, con las Hermanas Siervas de María y con las Compasionistas, les queremos compartir un poco lo vivido los demás días de reflexión.

A partir del día 5, estuvimos trabajando juntas, siguiendo las orientaciones de la Hermana Marta Restrepo, de la Compañía de María. Tuvimos momentos para conocernos un poco más, conocer la historia de la Congregación, de la llegada a América Latina… ¡Llegamos todas en barco a Argentina! Las tres Congregaciones de una misma época, que nos dejamos transformar por el Concilio Vaticano II e integrarnos en los pueblos, en las comunidades.

Compartimos nuestra situación actual, nuestros compromisos, nuestras inquietudes, nuestros deseos…

El viernes 8, -último día de trabajo- reflexionamos qué palabras resumirían lo que queremos vivir, ya que, esto no se podía quedar en un encuentro puntual, sino que debía de ser el comienzo de un compromiso entre nosotras. La que más repetimos, que en realidad no es una sino dos unidas, fue: Comunidad-Alianza.

A la noche terminamos con una fiesta, compartiendo bailes y canciones de países que estábamos presentes, y un toque de humor inolvidable.

Terminamos con otro madrugón, para tomar el vuelo a Argentina, pero hasta algunas Hermanas tuvieron el detalle de levantarse temprano para despedirse de nosotras.

Gracias, Señor, por este encuentro fraterno. Que la gracia de tu Espíritu nos ayude a vivir nuestro compromiso, unidas, en familia, en comunión, en Alianza…

Misión

Encuentro Latinoamericano de Congregaciones en Alianza

Las Hermanas Siervas de María, Ntra. Sra. de la Compasión e Hijas de la Cruz, que estamos en camino de Alianza, nos encontramos reunidas en Lima (Perú) desde el día 3 y estaremos hasta el 9.

Para conocernos y ponernos en contexto, hicimos un recorrido por la Lima histórica y moderna, visitando entre otras cosas, la tumba de los santos limeños: Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres.

Al finalizar el recorrido, fuimos a Los Rosales, que es una Comunidad de las Hermanas de la Compasión, donde pudimos apreciar, en una amena velada, bailes típicos de Perú.

A partir del segundo día de nuestro encuentro, nos acompaña la Hna. Marta de la Compañía de María, facilitando el encuentro y la reflexión.

Misión, Testimonio

Comunidad de Fuenmayor (La Rioja)

Nos acercamos hasta este rincón de La Rioja, para conocer la comunidad de las Hijas de la Cruz y saborear su gastronomía. Aprovechando el día festivo, empezamos con la eucaristía en la parroquia, después continuamos con la comida, para terminar a media tarde con la entrevista a las hermanas. Aquí os dejamos sus palabras, vivencia, anécdotas… ¡Esperamos que os guste!

Presentación de las hermanas.

Elena Martín. En esta comunidad desde 2012.

Esperanza Lasanta. También desde 2012.

Villar del Guayo. Estuvo de 1967 a 1975 y ahora desde 2012.

Felisa García. Llego hace muy poco, 2019.

¿Cuándo llegan las Hijas de la Cruz a Fuenmayor?

1917

¿Qué misión tenían entonces?

Petra Fernández Bobadilla pidió en el pueblo una comunidad religiosa, para enseñar a los niños la religión. La actual casa era de esta señora y la donó para las hermanas. Así ellas podrían empezar con la tarea de enseñar a los niños.

¿Cómo ha ido evolucionando la comunidad?

Poco a poco el colegio fue ampliándose, a finales de los 40 había colegio y talleres de costura. Se daba clase hasta los 14 años y las clases estaban formadas por niños de diferentes edades. Cuando las autoridades pidieron que las clases fueran por cursos y edades, no hubo forma de seguir, por un lado la falta de hermanas y por otro la escasez de alumnos llevo al cierre del colegio. Siguieron otra vez como guardería.

¿Cuál es la misión hoy?

“Voluntariado” “Hacemos de todo”… Nos dicen las hermanas…

“En la parroquia, abrir y cerrar puertas, participar en la liturgia, cuando hay alguna festividad poner las imágenes, velas, celebración de la palabra cuando no hay sacerdote, etc…” Nos cuenta Elena.

También, desde hace 25 años, hay un taller de costura que prepara ropas para las misiones, en África, Argentina… La confección está a cargo de las hermanas con más de 30 personas del pueblo trabajando este bonito proyecto.

Otra de las funciones hoy es Caritas, participando activamente en la alfabetización para gente extranjera y en un taller de costura para que puedan aprender a coser.

¿Cómo es el pueblo? ¿Cómo os sentís vosotras aquí?

“El pueblo es muy acogedor y además no hacen distinción con las hermanas, son muy cercanos” Están muy a gusto con la gente. El pueblo reconoce la gran labor de las hermanas, que comparado con otros pueblos se notaba aquí la existencia de un colegio y mejor formación de los niños. Se sienten muy acogidas. El centenario fue una gran fiesta para todo el pueblo.

Sois la única comunidad de las Hijas de la Cruz en La Rioja y la diócesis está dando fuerza a una misión en ella…

¿Cómo lo vivís? ¿Participáis en esta misión? ¿Lo veis como algo positivo?

“Si, es la Misión Euntes” Este es el tercer año y el lema es tu vida es misión.

Al preguntar ¿cómo lo vivís?, nos cuentan que son las únicas que trabajan el material que les dan en las reuniones, ven muy poca participación. Sin duda es algo positivo que haya estas iniciativas pero con tan poca participación ven difícil que siga adelante. También les preguntan ¿cómo atraer a los jóvenes a la iglesia?, los jóvenes desaparecen del ámbito eclesial, es complicado…

¿Cómo veis el futuro?

“Seguiremos haciendo lo que podamos”

“Reforzar lazos entre nosotras, hacer familia dentro de la comunidad”

¿Qué le diríais a un joven que está en búsqueda de Dios?

“Que se enamoren de Cristo”

“Lo que hacen en una ONG es lo que hacia Jesús”

“Venid y lo veréis”

“Se atrae más con el ejemplo que con un sermón”

Artículo copiado de: https://familiahijasdelacruz.blogspot.com/2020/01/fuenmayor-la-rioja.html

Misión

“Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador”

El día 27 de noviembre de 2019, celebramos la fiesta de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa en la capillita del barrio “El Ombu” de Boulogne (Argentina).

Al llegar al barrio nos encontramos con un ambiente festivo, donde cada uno había intentado poner sus dones al servicio del acontecimiento: unos preparaban banderines y globos para decorar, otros el escenario, el sonido y la música. Se sentía en el ambiente la alegría por nuestra fiesta y en verdad, nos sentíamos comunidad, como una gran familia.

Cuando todo estuvo preparado, llegó el momento de la procesión. Estaban presentes nuestro querido Obispo Mons. Ojea, los sacerdotes teatinos, la gente de los barrios y de nuestra parroquia, sin olvidar a las hermanas Hijas de la Cruz.

Partimos de nuestra Capillita con la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa, y nos salió al encuentro la imagen de la Virgen del Río Blanco y Paypaya, venerada en Jujuy y especialmente querida por la gente sencilla de los barrios vecinos. Recorrimos las calles animando la procesión con música, oraciones y aplausos.

El Obispo iba bendiciendo a todas las personas que salían a su encuentro. ¡Fue una verdadera fiesta popular!

A continuación tuvimos una hermosa misa con mucha participación por parte de los laicos; un coro de jóvenes muy dinámico y alegre animó la celebración y también disfrutamos de una delicada danza en la presentación de las ofrendas.

El acontecimiento importante en esta celebración fue el “envío” de los los laicos, que a lo largo de este año se prepararon para continuar la misión pastoral de las hermanas en la Capillita. El Obispo impuso las manos a cada uno para que la fuerza y la alegría del Espíritu Santo los acompañara en esta tarea, y les entregó una cruz y una Virgencita como signo de este compromiso. Fue un momento emocionante.

Al finalizar se agradeció al Obispo, Padres Teatinos, intendente (alcalde) y miembros de las distintas comunidades la participación en la celebración y el cariño demostrado. Las hermanas animaron a los laicos “enviados” a continuar su tarea con generosidad, prestando especial atención a aquellos que más lo necesitan, los predilectos de Jesús y siguiendo su ejemplo de acercarse a ellos con afecto, sencillez y respeto.

Las hermanas Hijas de la Cruz que pasaron por las comunidades de Santa Rosa, Cristo Obrero y Medalla Milagrosa, agradecen la sencillez, la generosidad y la apertura de corazón que siempre manifestaron las personas de los barrios durante los nueve años presentes en Boulogne. Recibieron mucho cariño y siempre fueron muy bien recibidas.

Fieles al carisma y la misión de estar cercanas a los pequeños y los pobres de hoy, las hermanas intentaron ser hermanas de todos y todas. Hoy, son enviadas a desempeñar su misión pastoral en otros lugares, pero continúan pidiendo al Espíritu que los guíe en este caminar y que la Virgen Milagrosa los proteja siempre.

Misión, Sin categoría, Testimonio

Comunidad de Los Arcos (Navarra)

La comunidad de Los Arcos, actualmente la forman las Hermanas: Mª Pilar Artazcoz, Nekane Alkain, Nati Josué, Teresa Miguel y Milagros Asensio.

¿En qué año comenzó la comunidad de Los Arcos?

Para responder a esta pregunta, compartimos algunos pequeños textos que tenemos escritos en el cuaderno de esta comunidad.

Estamos en Los Arcos desde el 24 de junio de 1979. O sea, hace 40 años.

La comunidad comenzó con una misa que fue celebrada en la parroquia y oficiada por cinco sacerdotes: 4 Betharramitas, que vinieron de Hondarribia, y el sacerdote de Tafalla D. Luis Oroz. Seguidamente, tuvo lugar la bendición de la casa por monseñor Cirarda obispo de Pamplona, descubriendo la lápida de la fachada Soeur Marie Madeleine, Superiora General, que acudió para el acto acompañada de Soeur Marcelle, Asistenta General. Asistieron a la familiar fiesta numerosas Hijas de la Cruz españolas y un buen grupo de Hnas. francesas, así como mucha gente del pueblo.

El día 13 de septiembre vinieron las dos primeras Hijas de la Cruz que iban a quedarse en Los Arcos: Encarnación Sanz y Encarnación Ronda. Los comienzos no fueron fáciles, todo era nuevo e imprevisto. Reflexionamos y oramos para que la misión de las primeras Hijas de la Cruz, aquí en Los Arcos, fuera descubierta en la escucha y docilidad al Señor bajo la protección de San Andrés Huberto. Poco después, el 28 de octubre, completó el grupo Milagros Asensio, que unos meses antes había terminado la carrera de ATS en Madrid.

La presencia de las tres Hermanas en Los Arcos no ha sido vana. La catequesis, la Escuela Nacional, la preparación de la Primera Comunión, el contacto con la gente sencilla, con los niños a través de algunas clases particulares, los enfermos, los ancianos, y este curso el inicio de una escuela de catequistas, -10 jóvenes comprometidas-, es una esperanzadora realidad. El pasado 15 de agosto celebraron por primera vez el día del anciano con gran éxito.

¿Sabéis, un poco, la historia de la comunidad? ¿Qué compromisos tenían las Hermanas en el pueblo, en la parroquia?

“Al principio no todo el pueblo nos acogió bien. Fue un momento político bastante difícil. En el Ayuntamiento hubo gente que votó para que no viniéramos las Hijas de la Cruz.

La ayuda de las Hermanas de Fuenmayor fue extraordinaria. Limpiaron toda la casa antes de llegar las Hermanas de la nueva comunidad. Se estableció una inter-comunidad entre Fuenmayor y Los Arcos muy fuerte; a pesar de ser oficialmente dos comunidades diferentes las dos comunidades celebrábamos encuentros con mucha frecuencia.

Al principio, Encarna Sanz estuvo yendo a las escuelas a dar catequesis. La casa fue una casa de acogida totalmente abierta de la mañana a la tarde y la gente acudía a rezar a S. Andrés. Después de la clase venían niños a hacer las tareas, comedias, etc., y en vacaciones, hacían dibujo y pintura. Se formó un grupo de niños cantores. Los jóvenes venían a realizar todo tipo de tareas. También se acogió a los inmigrantes, que ya empezaban a venir, y se les dio clase para que aprendieran a leer y a escribir.

Una casa verdaderamente abierta, también, a los familiares de las Hermanas. Muchos padres de Hermanas solían pasar el verano, ya que se encontraban como en casa.

Milagros atendió como practicante a 4 pueblos: Torres del río, Argota, Armañanzas y El Busto, sustituyendo al titular enfermo. Después, cogió la plaza del practicante en propiedad cuando éste se jubiló. Hacía de enfermera, de asistenta social, de cura y de todo. Cuando Blanca llegó, se centró mucho como podóloga.

Es un medio de evangelización y de dejarnos evangelizar por estas gentes sencillas y buenas. La acogida de varias Hermanas y otras personas, sobre todo familiares de Hermanas, ha supuesto igualmente una atención personal humana.”

La comunidad se va construyendo, poco a poco, con el esfuerzo y la aportación de cada una. El Proyecto Comunitario que han elaborado y que intentan vivir pone el acento en la relación con el Señor, el interés por mejorar las relaciones personales en la comunidad y la misión como testimonio y apostolado.

Actualmente, ¿qué hacéis?

“En este momento visitamos a los enfermos, acogemos a los peregrinos, participamos en la liturgia de la parroquia y en la catequesis. En Cuaresma un grupo de personas subimos diariamente al Calvario rezando el Viacrucis como lo hacía, en su momento, nuestro San Andrés. También colaboramos en la celebración de la Palabra y en llevar la comunión a los ancianos. Algunas personas acuden a nosotras cuando tienen que salir de casa para hacer alguna gestión y no tienen con quién dejar a un enfermo. Se ven muy contentos por nuestra ayuda y nosotras también les ayudamos encantadas. La Hna. Teresa realiza tareas de voluntariado en la residencia: manualidades, salidas con los abuelos y organiza lo que tienen que atender las demás voluntarias. Hay una presidenta y una trabajadora social, pero cuando ellas están ocupadas y alguna persona voluntaria no va a poder realizar su compromiso, recurren a ella para la organización.”

Así pues, la misión fundamental de las Hijas de la Cruz en Los Arcos ha sido la residencia y la parroquia (catequesis, la comunión, los ancianos, los peregrinos…).

¿Cómo veis hoy en día la misión y el futuro?

Pensamos que será una de las últimas comunidades que se cierren. Es extraordinaria la acogida de la gente que nos conoce. Sentimos que nos quieren.

Queremos vivir en cada momento lo que Dios quiera siendo presencia de fe, esperanza y amor. Cuando llegue el momento en que no podamos salir, deseamos vivirlo desde la oración y la alegría con paz y esperanza. ¿Cuál será el futuro? Nunca se sabe. Puede ser que en el futuro vivamos en una comunidad con los miembros de la Familia Hijas de la Cruz, con gente laica… Lo que Dios quiera.

Sentimos que no nos siguen, no hay contacto con nosotras para participar de la fe. La juventud, nada. Dios tiene sus caminos…

Una de las cosas que más me llena de lo que hago aquí -expresa la Hna. Milagros-, es participar compartiendo la Palabra en el Grupo de la Palabra. Mari Carmen, a la que habéis entrevistado, nos invitó para hacer el grupo de oración.  Me pareció que no podía negarme y tenía que ir. Y con eso me quedo de todo aquello en lo que he participado en el pueblo. Poder comentar el Evangelio y constatar cómo el Evangelio me ayuda a vivir desde la fe: escuchar la Palabra, compartir la Palabra, orar desde ella…”

Texto original de: https://familiahijasdelacruz.blogspot.com/2019/11/comunidad-de-los-arcos-navarra.html

Misión, Sin categoría, Testimonio

Comunidad de Limpias (Cantabria)

Escribe | Fotografía: Bixen Vergara

Disfrutando del verano y los días libres que teníamos, nos fuimos a conocer el pequeño pueblo de Limpias y hacer una visita a las hermanas que viven allí. Nuestra idea era hacerles una entrevista y daros a conocer esta pequeña comunidad. Así lo hicimos, entre anécdotas, historias y recuerdos, fue un momento agradable. Este es el resultado, esperamos que os guste.


Las hermanas que actualmente están en esta comunidad son, Consuelo Izquierdo e Isabel Galindo. Vamos a conocerlas un poco mas y también la historia de las Hijas de la Cruz en este pueblo…

¿Desde cuándo hay presencia de las Hijas de la Cruz en Limpias (Cantabria)?Año 1861…
¿Cuál ha sido y es la labor de las hermanas en el pueblo?Desde los inicios, se dedicaron a la enseñanza, sobre todo con las niñas más pobres. Las Hijas de la Cruz vinieron aquí porque unos señores del pueblo pidieron monjas para cuidarles, de tal modo que luego la casa quedaría para ellas, la que después sería el colegio. Las hermanas participaban activamente en las actividades escolares y extraescolares organizando algunas fiestas en el pueblo, dando catequesis a los niños, etc…El 21 de Junio de 2000 se cerró el colegio, el edificio se cedió al Gobierno de Cantabria y actualmente es una residencia de ancianos. Solemos ir a visitarles y llevarles la comunión, atender sus necesidades y también colaboramos en la parroquia… Es la labor que hacemos actualmente. Cada época ha tenido su evolución, organizábamos excursiones a Lourdes, Fátima y muchos sitios más, la gente recuerda con cariño esa época, pero ahora nuestra misión es otra.


¿Cuándo llegasteis a Limpias?Yo en el 61 e Isabel en el 62.


¿Cuántas hermanas erais entonces?Unas 8-9 hermanas.


¿Cómo se celebra el día de la Exaltación de la Santa Cruz?El día 12 de Septiembre se hace una ofrenda floral, seguido del rezo del rosario y la misa. El día siguiente también se sigue con el rosario y la eucaristía. Finalizando el triduo con una procesión y la eucaristía. Es una fiesta que acude muchísima gente, la devoción por el Cristo de Limpias está muy enraizada en el pueblo. Incluso viene mucha gente de fuera, durante todo el año.

Actualmente como misión… ¿Qué es lo importante para la comunidad?Ayudar en la parroquia, formar parte del consejo parroquial, visitar a los enfermos y la residencia de ancianos que en su día fue el colegio.


¿Cómo os sentís en el pueblo?Muy bien, la acogida es muy buena, la gente nos conoce, es llamarles a la puerta y entramos hasta la cocina…


¿Cómo veis el futuro?Seguir como estamos, mantener el testimonio, el ejemplo. Que la gente, que no nos conozca, nos pueda conocer. Queremos seguir estando cerca del pueblo.

Texto original publicado en: https://familiahijasdelacruz.blogspot.com/2019/09/comunidad-de-limpias-cantabria.html

Laicos, Misión

Camino de Familia – Encuentro de Laicos y Hermanas de España

Escribe: Javier Lizarraga | Fotografía: Mª Luz Lamana

Me gustaría empezar estas líneas recordando el Salmo 125: “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”. Esta frase del Salmo podría describir a la perfección lo que vivimos el 6 de julio en la Casa de Oración de Egiluze, en un primer encuentro que tuvimos con el Consejo General, las Superioras de Comunidad y las Hermanas que quisieron participar junto con algunos de los laicos pertenecientes a la Fraternidad Molante. 

Un día precioso, soleado, con sensaciones tan gratas que presentíamos todos de que algo bueno y grande iba a suceder. El Espíritu Santo, que siempre dinamiza a su Iglesia y a sus miembros no dejó de estar tan presente que incluso pudiésemos estar sintiendo un “Pentecostés”. Susana nos introducía en lo que se pretendía con esa mañana de trabajo y posterior comida festiva. Como era de esperar nos fuimos presentando cada uno de nosotros, algunas caras más conocidas que otras, pero que al final del encuentro todos pudimos decir “ahora sí nos conocemos, ahora sí sabemos que hacemos, ahora sí vivo en la confianza de sentirnos una misma Familia Hijas de la Cruz”. Susana nos decía, “cada uno donde está, cada uno con sus vivencias y particularidades, cada uno desde su vida propia; pero todos viviendo el Carisma de enseñar, curar y realizar toda clase de buenas obras…”. Es ahí donde nos une, nos une nuestro Bautismo y ese compromiso de vivir la fe, por y para el Evangelio.
“ahora sí nos conocemos, ahora sí sabemos que hacemos…”

En la segunda parte de la mañana, se presentó el trabajo que las Comunidades habían hecho en torno a lo mandado en su día por el CILS. Nuestra sorpresa fue ver como la acción del Espíritu Santo suscita en nosotros cosas bellas. Vimos como los trabajos presentados por las Hermanas y por la Fraternidad Molante, en distintos ambientes, en distintos tiempos y trabajándolo cada uno por separado, eran de tal similitud que solo puede darse si lo que estamos haciendo lo hacemos bajo la mirada de Dios.


Hablamos de futuro y de pasos que podemos dar; salió el cuidar la comunicación, crear espacios donde nos vayamos conociendo… En palabras de Susana “alargar la tienda” en un pensamiento y oración constante de manera bidireccional. Claro que es posible, claro que llegaremos a grandes cosas, porque tenemos que empezar a mirar juntos, ver necesidades y dar respuesta como en su día lo hicieron nuestros fundadores.


Termino otra vez con la frase del Salmo 125, “Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres”. Que esta alegría perdure en el tiempo, que esta alegría de ser bautizados nos lleve a estar siempre en continuo movimiento, que Dios a través de su Santo Espíritu nos conceda la suficiente valentía para arriesgar por llevar el Evangelio a todos los confines de la tierra. Que San Andrés y Santa Juana Isabel intercedan por todos nosotros.

https://familiahijasdelacruz.blogspot.com/2019/09/camino-de-familia.html

Misión

Mi estancia en Roma

Este verano he tenido la alegría de juntarme, con la comunidad de las hermanas de la casa regional de Roma, para una reunión del comité de comunicación. He valorado mucho este tiempo con mis hermanas,

Al llegar, me encontré a las hermanas celebrando el aniversario de nuestra Hermana Anita que festejaba 101 años. Todavía goza de la alegría de vivir. Me encanta encontrarme con mis hermanas: mujeres espirituales, fuertes, que viven su compromiso hasta el final.

La casa es una auténtica casa de oración. Como los residentes de la casa de retiro que se acercan hasta la puerta de la capilla para escuchar, me quedo maravillada de oír cantar a mis hermanas.

Nuestra casa regional se encuentra entre dos residencias de personas mayores: la Villa Maria Laura a un lado y la Villa Attilia, al otro. ¡Qué hermosa casa! Una presencia religiosa que acompaña a los residentes y a sus familias así como el personal que trabaja en la casa. ¡Una situación que irradia bondad, alegría y gusto de vivir!

Una palabrita de nuestro encuentro de CICOM. El comité ha tenido la oportunidad de encontrarse juntos para buscar cómo mejorar la comunicación interna para asegurarse de que todas las hermanas reciban las noticias. Gran parte de nuestro encuentro se dedicó a mirar cómo mejorar nuestra página Web para expandir nuestro carisma en nuestro entorno y hacer de esta página un medio de evangelización.

Tenemos una nueva página FaceBook :

https://www.facebook.com/fillesdela.croix.7 que podéis visitar desde ahora y una nueva Página Web llegará muy pronto.

Gracias a mi comunidad por la hermosa acogida. Hasta la próxima.