Fundadores, Laicos, Misión

El 2 de febrero de 1807

El oratorio está adornado con tímidas flores de final del invierno…, cirios de cera dulce, manteles de fiesta… El Santísimo Sacramento está expuesto desde la mañana…

Las Hermanas pronuncian sus votos ante el Padre Fournet.

Son cinco: Isabel, Magdalena, Verónica, Ana, María Ana… llegadas de distintos lugares, dispuestas para la misión.

Hacen voto de pobreza, obediencia y castidad. Añaden las promesas de dedicarse a aliviar a los enfermos e instruir a los pobres.

Jóvenes, Laicos, Misión

Hijas e Hijos de la Cruz

En nuevas realidades de frontera.

La realidad del COVID 19 ha sido un acontecimiento mundial, que a cada uno de nosotros, de una u otra manera nos ha interpelado. Hemos buscado al Señor en esta realidad para no perder la esperanza o para estar preparados ante el apocalipsis que parecía estar aconteciendo frente a nosotros. Y en medio de esta realidad el Señor responde, interviene en la historia y nos concede su paz.

Dios es Vida y no nos deja solos.

El Señor viene, él es el “Dios de la Vida” y no el “dios de la muerte”, no permanece imperturbable a los gritos de auxilio (Ex 3,7), ni frente a nuestra desesperación en medio de la tempestad (Jb 38,1). Se compadece y viene al encuentro de nuestra fragilidad (Jn 1,9) para darnos vida (Jn 11, 25).

Y Dios que es vida también nos convoca a nosotros, y nos envía para dar vida y ser luz allí donde estamos. Esta invitación se ha vivido fuertemente al interior de las comunidades cristianas especialmente en tiempos de pandemia, como también en numerosos hombres y mujeres de buena voluntad, llevando a iniciar o a acompañar diferentes iniciativas solidarias, para estar cercanos a los pequeños y a los empobrecidos de hoy, que cada vez son más numerosos.

En Argentina, ha nacido y se ha fortalecido de un pequeño grupo ante esta realidad de sufrimiento de los empobrecidos. El don recibido de Juana Isabel y Andrés Huberto parece estar manifestándose de nuevas maneras, y con la creatividad del Espíritu.

Dios nos llama para dar vida, y ser hermanos y hermanas de todos.

Javier, el director del nivel secundario del Instituto Hijas de la Cruz de la Plata, inició hace unos meses un grupo conformado por diferentes padres, madres, ex alumnos, docentes y docentes jubilados de los diferentes niveles. Ya en el año 2019 este mismo grupo se había convocado para responder a una necesidad concreta: en los días más fríos de inviernos abrir las puertas del colegio para dar de beber y de comer algo caliente a personas de la calle. La iniciativa tuvo mucha convocatoria y grandes repercusiones.

En el año 2020, la realidad de pandemia dejó a muchas personas sin empleo ni ingresos fijos. Esta realidad movilizó a los “Padres Solidarios” nuevamente, ahora con el deseo de abrir un “merendero” en un barrio humilde.

El grupo llamado “Padres solidarios”, comenzó convocando a los niños de un barrio de las afueras de la plata, los días sábados a las 16 hs en un espacio abierto para evitar el contagio y cuidarnos unos a otros. Se ofrecía un vaso de leche y chocolate con algo rico para acompañar.

La iniciativa comenzó con la merienda y cada quince días también el almuerzo. Llegando al mes de diciembre, nos encontramos que todos los sábados se reparten las viandas de comida y la merienda. Nuevas iniciativas se sumaron estas últimas semanas como son la entrega de vestimenta, calzados para niños y plantas de verduras para iniciar huertas familiares.

Estas iniciativas no serían posibles sin la solidaridad de los padres de la comunidad del Colegio Sagrada Familia e Instituto Hijas de la Cruz. Son ellos quienes se han movilizado y han respondido a esta necesidad. A esta respuesta la llamamos “misericordia en acción”.
El día 8 de diciembre, se colocará un cartel con el nombre de “MERENDERO SANTA JUANA ISABEL Y SAN ANDRÉS” para continuar con la obra de nuestros fundadores, junto a los pequeños de nuestra querida América Latina.

• El Dios de la Vida hace fecunda nuestra entrega para el Reino.

En diciembre del 2019, la comunidad de hermanas Hijas de la cruz ha finalizado su presencia en los barrios de la Parroquia Sagrado Corazón de Boulogne, pero el espíritu de Andrés e Isabel sigue trabajando suscitando fraternidad para caminar junto a los pequeños y empobrecidos de hoy.

En la Capilla Medalla Milagrosa, los laicos y padres teatinos han respondido con un corazón atento a la realidad y las manos dispuestas para ponerse a la obra. Esta pequeña comunidad, ha sentido la necesidad de abrir un merendero ante la misma realidad de falta de trabajo y de nuevas oportunidades.

La semilla sembrada ha comenzado a dar frutos de compasión ante el sufrimiento, suscitando un compromiso en lo cotidiano. Esto no sería posible sin la acción del Espíritu que da nueva vida y nos hace hijos e hijas de Dios, y hermanos y hermanas entre nosotros.

• Es el Emanuel, el Dios con nosotros.

Es hermoso ver que ambas iniciativas de un merendero, ya sea en un barrio de La Plata como en la Capilla de un barrio de Boulogne, han nacido de los mismos laicos, y que se siguen sosteniendo en el tiempo gracias a que ellos mismos responden a una misma llamada: la llamada de Dios a responder ante el sufrimiento de los pequeños, y de ponerse en camino con lo que somos y tenemos. No se trata de grandes iniciativas, pero sí de grandes pequeñas transformaciones en el corazón de cada uno y en nuestro alrededor.
Este es el don que nos han dejado nuestros fundadores, y a nosotros, como gran familia espiritual, se nos invita a acogerlo y creativamente transmitirlo a las nuevas generaciones.

Jóvenes, Laicos, Misión

Mes Misionero 2020

Estamos en el Mes Misionero y no queremos que termine sin compartir nada, sin plasmar la realidad misionera que podemos vivir en nuestra vida cotidiana, allá donde estemos, allá donde vivamos…

Comenzamos con este vídeo hecho por jóvenes, con palabras, frases, trabajos de nuestra misión.

No va a ser el único e iremos compartiendo otros que han realizado jóvenes, profesores y profesoras con cariño y creatividad.

También compartiremos diferentes invitaciones, que nos llevan a un mismo encuentro: el que tendremos el viernes 30 con la Hermana Claudia, que nos hablará desde Ouaga.

¡Esperemos no nos falle ni la tecnología,… ni la Luz!

Laicos, Misión, Noticias

Entre pucheros anda el Señor

Hoy, día de Santa Teresa de Jesús, me hace recordar esa frase de ella tan popular: «entre pucheros anda el Señor».

Automáticamente me viene el «puchero», -si se le puede llamar así- que tenemos en casa.

Hace siete meses que se cumplen en Argentina, desde que se paralizó el país a causa del covit 19. Ahora no está tan parado como antes, pero todavía, para desplazarse a otro municipio se necesita permiso.

En medio de esta situación, donde había gente que de por sí vivía una economía bien vulnerable, con un trabajo «no oficial», recogiendo cartones… esta situación lo que hizo fue perjudicarla mucho más.

De todos modos no podemos olvidar los signos del Amor de Dios que se reflejan, de un modo especial, en situaciones de dificultad, de dolor, de sufrimiento…

En el barrio de Reysol de Zárate, conocimos a gente que se puso a hacer la olla popular, para compartir la comida con la gente que más necesita. Cuando se hace la comida, va gente con un recipiente y le da una cantidad, teniendo en cuenta cuántas personas son en esa familia. Después, la Hermana Isabel con otra gente de la Capilla de Medalla, se comprometieron a hacer comida cada quince días. Conocieron a algunos que también querían ayudar en este proyecto y, actualmente se hace todos los sábados.

Además se ha creado una especie de grupo, donde están los diferentes lugares del barrio donde da comida o merienda, intentando ayudar a la gente más desfavorecida. De este modo, se hace la olla popular unos tres días a la semana y una merienda.

Hay gente que aporta económicamente y con alimentos. En algunos lugares donde se compra la verdura, el pan, etc., dan gratuitamente parte de los alimentos, porque saben su finalidad. Tenemos una cazuela bien grande que también ha sido donada.

Los sábados es cuando Isabel con gente de la Capilla de Medalla y otras personas, hacen la comida. Después la llevan al barrio y se alimentan un poco más de cien personas.

Lo que a veces es difícil es la constancia pues, lo que al principio iba a ser quince días y se alargó para un mes… ya se cumplen hoy siete meses. Algunas personas, por diversas circunstancias no pudieron ayudar en momentos puntuales o dejaron de hacerlo pero, se han implicado otras nuevas.

Volviendo a la frase de Santa Teresa de Jesús, confirmo que en estos pucheros anda el Señor. Como está escrito en Mt 25, 35: «Porque tuve hambre y me distéis de comer».

Nuestro deseo es que llegue lo antes posible el momento en el que haya una vacuna para el covit 19 y podamos volver una «vida normal», si es que esta gente alguna vez la ha conocido.

Fundadores, Laicos, Noticias

200 años del traslado a La Puye

Ocurrió en 1820; por orden de Mons. De Bouillé, obispo de Poitiers, la comunidad de las Hijas de la Cruz abandonó la parroquia de Maillé para establecerse permanentemente en La Puye, en un antiguo monasterio de la orden de Fontevraud, que la Superiora había adquirido.

El 25 de mayo fue el día elegido para el traslado. Antes de salir celebramos la misa, en la iglesia de Maillé, en la que participaron las Hermanas.

Luego salió la procesión de la iglesia de Maillé entre 9 y 10 de la mañana. Se veía al frente a una hermana que llevaba una gran cruz de madera, que era como el estandarte de la congregación; le seguían unas 60 Hijas de la Cruz, caminando de dos en dos y cantando himnos.

A la vista de esto, los habitantes de Maillé, reunidos a la puerta de la iglesia, guardaban un silencio sombrío. Estaban conmovidos de estupor sin haberse podido imaginar hasta entonces que tenían que perder de hecho esta comunidad que habían visto surgir y crecer en medio de ellos, con una alegría mezclada de orgullo. A pesar de tantos anuncios y preparativos, la marcha de las hermanas constituía todavía para ellos una fuente de sorpresa. Pero cuando vieron aparecer al buen Padre, llevando la reliquia de la vera cruz, entonces las lágrimas brotaron de todos los ojos. Llenos de tristeza, algunos regresaron a sus hogares, para no ser testigos de su partida, pero otros prefirieron acompañarlo durante todo el viaje.

Cuando habíamos cruzado parte de las tierras de Maillé, vimos a lo lejos a los habitantes de La Puye, precedidos por su párroco, con la cruz y el estandarte, que llegaban al frente de la procesión cantando salmos y himnos.

El encuentro entre las dos procesiones ocurrió en la división del camino de La Puye con el de la antigua capilla de Saint-Bonifet. El padre Fournet se dirigió a sus antiguos feligreses con una exhortación final, que concluyó dándoles la bendición con la reliquia de la vera cruz. Entonces los feligreses de Maillé regresaron a casa.

Llegamos muy tarde a La Puye. Y al llegar, el buen Padre cantó una misa solemne y anunció la Palabra de Dios a sus nuevos feligreses. Eran las 2:00 am cuando la gente salió de la iglesia. El alcalde y los habitantes principales esperaban que el buen padre encendiera la hoguera que habían erigido en la plaza, pero el buen padre quería que este honor fuera otorgado a la Superiora. Sor Isabel por tanto, fue a recibir testimonios de alegría pública.

Durante ese tiempo, el Buen Padre le rogaba a nuestro Señor que continuara otorgando su bendición a esta labor que había emprendido sólo para su gloria.

(Deodata página 223 y siguientes escritas por la postulante María)